El amor en la amistad, ó quizás la amistad en el amor.
Quizás lo verdaderamente irrelevante es el derecho de elegir, claro esta en el ámbito del amor. ¿Acaso no tenemos derecho de enamorarnos de quien se nos antoje?: Es evidente que no...
¿Te imaginas lo hermoso que sería el mundo si pudiéramos enamorarnos de quien se nos diera la gana?
¿Es el verbo correcto? ¿Enamorarse? o ¿acaso es muy dramático? Podemos decir acaso que "nos hemos enamorado" teniendo tan poco tiempo en este mundo.
Tal vez, en primera debí de haber comenzando con estas preguntas, antes de fijarme en su adorable voz ¿Tienen alguna idea de cuanto me gusta su voz?
Ella no es ni un poco guapa, ni siquiera bonita, es demasiado alta, y tiene más kilos de los que debería de tener, es morena, y su apariencia es un verdadero desastre. Ahora uno pensaría que "¿Qué importa su apariencia? Lo que importa es lo de adentro" Pero tiene una horrible personalidad, por si fuera poco, se preocupa de todo y por todo, llora con cualquier movimiento en falso, y cae rendida ante cualquier adversidad, es ridícula aún siendo amable con ella, desesperante, y su tétrica manera de decir las cosas, la forma en la que se encierra en sus ideas, en su cuadrado de vidrio templado donde nadie nunca podrá cambiar su opinión, y nunca sale, puede gritarte su punto de vista, aunque este mal o aunque sepa que eso es de cada quien siempre lo gritara, no es ni un poco humilde, y por si fuera poco, se deja pisotear por las personas que ella considera amigos.
Sus extraños gustos que no dejan de ser horrendos, su punto de vista en cada ámbito de la vida, y su forma lógica de ver cada esquina de su cuadrado.
Es rara, es torpe, es cerrada, presumida, y encajosa.
Esta tan desesperada de saber que su existencia no es ridícula, que se deja llevar por cualquier pisca de sentimentalismo que logre sentir, y por si fuera poco que ella sea arrastrada por la vida, se lleva arrastrando a otras personas con ella.
Entre ellos yo.
Y lo peor de todo, es que he tenido tantas oportunidades de zafarme de su agarre y no lo hago.
Me ha traicionado lo suficiente para dejar de cerrar los ojos y pensar que si es ella, esta bien.
Pero no me voy, espero la respuesta de su parte, y aunque sea mala me quedo. Ni siquiera tenemos el mismo concepto de amistad.
¿Y qué paso cuando nos dijimos que sí? Todo se fue abajo y si flotaba ligero en el aire, ahora esta perforando la corteza terrestre arrasando todo y con todos, y entre eso nuestra hermandad, que ahora trata desesperadamente por salir a flote.
¿Qué pasa cuando rompes la amistad para comenzar el amor?
No la vuelves a recuperar. Porque ya la rompiste, y algo roto, aún si lo pegas, se quedan allí las aberturas.
Es mentira eso de que después del amor, siempre puede haber amistad, y que después de la amistad siempre hay amor.
Cualquiera de los dos sirve.
By: D. N. Cedeño
No hay comentarios:
Publicar un comentario