Capítulo 4
Había pasado más de un año desde aquello. Tenia 19 y aun trabajaba en
la librería solo que ahora tiempo completo, por que ahora solo era yo y José, a
Malora se le había despedido, ella había filtrado la información de la llegada
de Miramar. Yo ahora iba a la universidad y estudiaba, Administración de
empresas. Era tan exacta y real. Fascinante para mí ser.
Mateo Miramar había anunciado que tomaría un receso, para darse nuevas
ideas.
Se anunció que saldría su nueva antología de poemas, junto con su nuevo
libro, decían que seria una revolución de su encanto romántico. Seria un día de
locos en la librería.
16 de Diciembre. (Sábado)
Sale a la venta en las librerías los nuevos libros. Tenia que llegar
temprano para recibir el paquete. Hacia tanto frió que las calles estaban
llenas de hielo. Y mis dedos terminarían siendo palillos chinos de hielo.
Llegué y abrí la puerta. Me restregué los pies en el tapete que decía
“Bienvenidos” y fui a prender la calefacción. Pronto el aire, calentó mis
mejillas. Los repartidores llegaron y me dieron 5 cajas de cada libro. Di el
importe a pagar. Y se fueron.
El primero se llamaba.
“Días de soledad”
El segundo que era la antología:
“Palabras de un corazón roto”
Me parecieron dramáticos, y abrí
una caja de cada uno para acomodarlo en la estantería. Estaba acomodándolos.
Cuando note que solo teníamos una copia de “Misericordia” se vendía bastante.
Lo observe de cerca. Estaba dañado por eso nadie lo quería. Lo quite de la
estantería, y fui a la bodega, a ver si había una caja. Y efectivamente, había
una caja con 20 copias. La baje y acomode 10 copias en la estantería. Cerré la
caja y la deje en la bodega otra vez. Cuando llegara el jefe le preguntaría si
lo tiraba o lo regalaba.
Como lo había pronosticado. Había sido un día de locos y se
terminaron casi todos los ejemplares, se
hubiesen terminado, si no es que ya tenia que cerrar. Antes de hacerlo, barrí,
y trapee, el lodazal que se hizo por que había llovido en la tarde. Solo
quedaron unas par de copias de ambos. Llego el jefe para hacerme corte. Le dije
que casi se habían terminado los libros, y llamo a la editorial para hacer otro
pedido. Esta vez pidió 6 cajas de cada libro, gracias al cielo me tocaba
descansar al día siguiente. Le comente sobre el libro dañado.
—¿Por qué no te llevas estos sobrantes y el dañado?- Me los ofreció,
guardados en una bolsa con el logo de la librería
—No me gusta el autor.- Me negué haciendo un gesto con las manos
—Llévalos, o acaso ¿vas a rechazar un regalo?- Me lanzo una de esas
miradas convincentes
—Esta bien— “Ya que” me dije en mi mente
Me fui directo a casa, después de eso. Tenia receso de invierno.
Me duche al llegar a casa. Papá tenía el turno nocturno. No tenía nada
que hacer y me acosté en mi cama con algo más que pereza. Mire mi mochila en la
que estaban los libros, los saque y los puse en mi librero, pero me dieron
curiosidad todos hablaban de que esto era “Revolucionario” para la escritura de
Miramar. Los saque de su lugar asignado, deje “Misericordia” y observe que aun
tenia aquella copia que me había regalado, fruncí el ceño.
Le quite las envolturas a los otros dos y los hojeé, me decidí que
leería primero la antología, era la más ligera, como unos 20 poemas o poco más.
La dedicatoria decía:
“Para Jade”
Fruncí más el ceño. Demonios que no había entendido??!
Era algo tremendo el primer poema. Era triste a tal grado que me
ardieron los ojos. Por alguna razón lo comprendí. Termine los poemas. Y para
cuando los termine ya tenia un gran nudo en la garganta. Me sentía mal conmigo
misma. Cada uno especificaba sentimientos que solo yo podía haber sentido aquel
día, cuando lo rechace de aquella manera. Que cruel había sido.
Ansiosa comencé el otro. Tenia la misma dedicatoria.
Solo alcance a leer los primeros nueve capítulos, antes de que el sueño
me pegara. Era deprimente. El realmente me lo estaba dedicando a mi. Por que el
libro no hablaba de seres imaginarios. Éramos nosotros, y el predecía nuestro
futuro. Fue horrible darme cuenta de lo que estaba pasando y como el narraba
parte del dolor que paso todo el año pensando en mi, y hasta me dedica como es
que sintió que me engañaba cuando se acostó con una alguien, era devástate para
mi conciencia. Y entonces me di cuenta que los dos libros hablaban de los
mismo, hablaban sobre sus sentimientos hacia a mi, hablaban sobre el dolor de
el, y sobre el futuro que imaginaba tener, hablaba de lo nervioso que estaba
aquella tarde, y de cómo quería que fuera esa librería por que sabia que yo
trabajaba allí, de cómo espero por meses poder encontrarme y como pensó en mi
cada noche antes de dormir, como creyó que yo le sonreiría y le daría gracias
por el libro, y como sus esperanzas se desbastaban y yo las hacia añicos.
Entonces me di cuenta, de que el no había desarrollado un sentimiento de odio
hacia a mi, si no que solo había desarrollado mas amor. Y sobre todo describió
las noches en las que lloro en silencio, con pura nostalgia, mirando el cielo,
y creyendo fielmente en que un día se las arreglaría para decirme algo. Y que
un día yo, estaría con el. Que un día yo le daría el amor que el necesitaba.
Y aun leyendo eso, no pude desarrollar tales sentimientos.
Lo sentí mucho. No poder corresponder sentimientos tan hermosos como
aquellos, tan puros y enigmáticos para mi, de verdad que lo lamente mucho.
“Soy una persona horrible” Me dije, allí en lo oscuro de mi habitación.
Ahora que recapacito, Matt esa fue la primera y única de tus obras que
comprendí. Y con eso nos basto. Con ello basto para hacer de un infierno
seguro, el verdadero paraíso.
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