jueves, 30 de enero de 2014

Nostalgia: Capítulo 4

Capítulo 4



Había pasado más de un año desde aquello. Tenia 19 y aun trabajaba en la librería solo que ahora tiempo completo, por que ahora solo era yo y José, a Malora se le había despedido, ella había filtrado la información de la llegada de Miramar. Yo ahora iba a la universidad y estudiaba, Administración de empresas. Era tan exacta y real. Fascinante para mí ser.

Mateo Miramar había anunciado que tomaría un receso, para darse nuevas ideas.

Se anunció que saldría su nueva antología de poemas, junto con su nuevo libro, decían que seria una revolución de su encanto romántico. Seria un día de locos en la librería.
16 de Diciembre. (Sábado)

Sale a la venta en las librerías los nuevos libros. Tenia que llegar temprano para recibir el paquete. Hacia tanto frió que las calles estaban llenas de hielo. Y mis dedos terminarían siendo palillos chinos de hielo.

Llegué y abrí la puerta. Me restregué los pies en el tapete que decía “Bienvenidos” y fui a prender la calefacción. Pronto el aire, calentó mis mejillas. Los repartidores llegaron y me dieron 5 cajas de cada libro. Di el importe a pagar. Y se fueron.

El primero se llamaba.

“Días de soledad”

El segundo que era la antología:

“Palabras de un corazón roto”

Me parecieron dramáticos, y abrí  una caja de cada uno para acomodarlo en la estantería. Estaba acomodándolos. Cuando note que solo teníamos una copia de “Misericordia” se vendía bastante. Lo observe de cerca. Estaba dañado por eso nadie lo quería. Lo quite de la estantería, y fui a la bodega, a ver si había una caja. Y efectivamente, había una caja con 20 copias. La baje y acomode 10 copias en la estantería. Cerré la caja y la deje en la bodega otra vez. Cuando llegara el jefe le preguntaría si lo tiraba o lo regalaba.

Como lo había pronosticado. Había sido un día de locos y se terminaron  casi todos los ejemplares, se hubiesen terminado, si no es que ya tenia que cerrar. Antes de hacerlo, barrí, y trapee, el lodazal que se hizo por que había llovido en la tarde. Solo quedaron unas par de copias de ambos. Llego el jefe para hacerme corte. Le dije que casi se habían terminado los libros, y llamo a la editorial para hacer otro pedido. Esta vez pidió 6 cajas de cada libro, gracias al cielo me tocaba descansar al día siguiente. Le comente sobre el libro dañado.

—¿Por qué no te llevas estos sobrantes y el dañado?- Me los ofreció, guardados en una bolsa con el logo de la librería
—No me gusta el autor.- Me negué haciendo un gesto con las manos
—Llévalos, o acaso ¿vas a rechazar un regalo?- Me lanzo una de esas miradas convincentes
—Esta bien— “Ya que” me dije en mi mente

Me fui directo a casa, después de eso. Tenia receso de invierno.

Me duche al llegar a casa. Papá tenía el turno nocturno. No tenía nada que hacer y me acosté en mi cama con algo más que pereza. Mire mi mochila en la que estaban los libros, los saque y los puse en mi librero, pero me dieron curiosidad todos hablaban de que esto era “Revolucionario” para la escritura de Miramar. Los saque de su lugar asignado, deje “Misericordia” y observe que aun tenia aquella copia que me había regalado, fruncí el ceño.

Le quite las envolturas a los otros dos y los hojeé, me decidí que leería primero la antología, era la más ligera, como unos 20 poemas o poco más.

La dedicatoria decía:

“Para Jade”

Fruncí más el ceño. Demonios que no había entendido??!

Era algo tremendo el primer poema. Era triste a tal grado que me ardieron los ojos. Por alguna razón lo comprendí. Termine los poemas. Y para cuando los termine ya tenia un gran nudo en la garganta. Me sentía mal conmigo misma. Cada uno especificaba sentimientos que solo yo podía haber sentido aquel día, cuando lo rechace de aquella manera. Que cruel había sido.

Ansiosa comencé el otro. Tenia la misma dedicatoria.
Solo alcance a leer los primeros nueve capítulos, antes de que el sueño me pegara. Era deprimente. El realmente me lo estaba dedicando a mi. Por que el libro no hablaba de seres imaginarios. Éramos nosotros, y el predecía nuestro futuro. Fue horrible darme cuenta de lo que estaba pasando y como el narraba parte del dolor que paso todo el año pensando en mi, y hasta me dedica como es que sintió que me engañaba cuando se acostó con una alguien, era devástate para mi conciencia. Y entonces me di cuenta que los dos libros hablaban de los mismo, hablaban sobre sus sentimientos hacia a mi, hablaban sobre el dolor de el, y sobre el futuro que imaginaba tener, hablaba de lo nervioso que estaba aquella tarde, y de cómo quería que fuera esa librería por que sabia que yo trabajaba allí, de cómo espero por meses poder encontrarme y como pensó en mi cada noche antes de dormir, como creyó que yo le sonreiría y le daría gracias por el libro, y como sus esperanzas se desbastaban y yo las hacia añicos. Entonces me di cuenta, de que el no había desarrollado un sentimiento de odio hacia a mi, si no que solo había desarrollado mas amor. Y sobre todo describió las noches en las que lloro en silencio, con pura nostalgia, mirando el cielo, y creyendo fielmente en que un día se las arreglaría para decirme algo. Y que un día yo, estaría con el. Que un día yo le daría el amor que el necesitaba.

Y aun leyendo eso, no pude desarrollar tales sentimientos.

Lo sentí mucho. No poder corresponder sentimientos tan hermosos como aquellos, tan puros y enigmáticos para mi, de verdad que lo lamente mucho.

“Soy una persona horrible” Me dije, allí en lo oscuro de mi habitación.


Ahora que recapacito, Matt esa fue la primera y única de tus obras que comprendí. Y con eso nos basto. Con ello basto para hacer de un infierno seguro, el verdadero paraíso. 

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